En esta emocionante lectura de tarot, nos encontramos con un mensaje lleno de esperanza y amor para los aries. La lectora, con su energía y pasión, nos guía a través de un viaje de autodescubrimiento y reflexión, ayudándonos a entender mejor las cartas y su significado en nuestra vida.
Antes de comenzar la lectura, la lectora pide a sus seres de luz que la acompañen y le brinden la iluminación necesaria para entregar un mensaje claro y preciso. Esto nos muestra la importancia de crear un espacio sagrado y conectar con nuestras guías espirituales antes de embarcarnos en un viaje de autodescubrimiento.
La primera carta que sale es el Emperador, lo que indica que la persona en cuestión está lista para tomar el control de su vida y luchar por lo que quiere. El Emperador es un símbolo de poder, autoridad y liderazgo, lo que sugiere que la persona está preparada para asumir un papel más activo en su relación y tomar decisiones importantes.
La segunda carta que sale es el Rey con la cabecita para abajo, lo que indica que la persona está reflexionando sobre su pasado y sus errores. El Rey con la cabecita para abajo es un símbolo de arrepentimiento y reflexión, lo que sugiere que la persona está dispuesta a aprender de sus errores y cambiar su comportamiento.
La lectora construye una pirámide con las cartas, lo que nos permite ver la estructura y el flujo de la lectura. La pirámide comienza con el Emperador, lo que indica que la persona está lista para tomar el control de su vida y luchar por lo que quiere. La segunda carta, el Rey con la cabecita para abajo, nos muestra que la persona está reflexionando sobre su pasado y sus errores.
La carta central de la pirámide es la persona que se fue, lo que indica que la persona en cuestión está pensando en alguien que se fue de su vida. La lectora nos dice que esta persona se fue, pero que todavía tiene carbones prendidos en su corazón para la persona que se quedó.
La carta del Ermitaño nos muestra que la persona necesita tiempo y espacio para reflexionar y sanar. El Ermitaño es un símbolo de introspección y sabiduría, lo que sugiere que la persona necesita tomar un paso atrás y evaluar su vida y sus relaciones.
La lectora nos dice que la persona que se fue se dio cuenta de que la distancia hizo la diferencia en su relación. La distancia y la separación pueden ser beneficiosas para algunas personas, ya que les permiten reflexionar y crecer. Sin embargo, en este caso, la persona se dio cuenta de que se enamoró de nuevo y quiere regresar.
La carta del 6 de pentáculo nos muestra que la persona en cuestión no supo dedicar el amor que tenía que dedicar. El 6 de pentáculo es un símbolo de intercambio y reciprocidad, lo que sugiere que la persona no supo dar y recibir amor de manera equilibrada.
La lectora nos dice que la persona que se fue se está enamorando de nuevo y quiere regresar. Sin embargo, la lectora también nos dice que la persona necesita tiempo y espacio para reflexionar y sanar. El consejo final es que la persona que se quedó debe ser paciente y darle espacio a la persona que se fue, ya que ella necesita tiempo para reflexionar y crecer.
La carta final que sale es la rueda de la fortuna, lo que indica que la persona está lista para comenzar un nuevo ciclo en su vida. La rueda de la fortuna es un símbolo de cambio y renovación, lo que sugiere que la persona está lista para dejar atrás el pasado y comenzar de nuevo.
En conclusión, esta lectura de tarot nos muestra que la persona que se fue se está enamorando de nuevo y quiere regresar. Sin embargo, la persona necesita tiempo y espacio para reflexionar y sanar. La lectora nos dice que la persona que se quedó debe ser paciente y darle espacio a la persona que se fue, ya que ella necesita tiempo para reflexionar y crecer. La rueda de la fortuna nos muestra que la persona está lista para comenzar un nuevo ciclo en su vida y dejar atrás el pasado.