En esta lectura de tarot, nos enfocamos en la energía que está llegando a nuestra vida, una energía que nos trae un regalo después de todo lo que hemos dado, sostenido y callado. Es un momento de reflexión y autoanálisis, donde podemos entender que nuestra capacidad de amar y dar no se ha agotado, sino que ha sido moldeada por nuestras experiencias pasadas.
La energía que llega a nuestra vida es como un regalo, un recordatorio de que no todo lo que viene a nuestra vida tiene que doler para enseñarnos. Esta energía puede ser una persona nueva, una oportunidad emocional o una etapa donde por fin podemos sentirnos más vistos, valorados y tranquilos. Es importante destacar que esta energía no viene a drenarnos, no viene a probar cuánto más aguantamos, y tampoco viene a repetirnos la misma lección.
Es normal sentirse cansado emocionalmente después de haber dado tanto en silencio. El cansancio emocional es un tipo de cansancio que no se arregla durmiendo, es el resultado de haber tenido que ser siempre el que comprende, el que espera, el que perdona, el que pone calma y el que se traga el orgullo. Sin embargo, es importante recordar que este cansancio no nos define, y que podemos aprender a mirar las cosas de manera diferente sin perder nuestra capacidad de amar y dar.
La transformación personal es un proceso natural que ocurre después de haber atravesado momentos difíciles. Es posible que hayamos cambiado, que ya no seamos la misma persona que creía todo, que pensaba en perdonar todo, que daba todo sin mirar. Ahora observamos más, escuchamos nuestra intuición y nos cuesta entregar la confianza tan rápido. Esto no nos hace malas personas, nos hace más conscientes y sabias.
Es importante recordar que nuestro corazón no está dañado, solo está cansado de entregarse en lugares equivocados. La vida nos ha enseñado a no poner nuestra luz en cualquier mano, y esto no significa que hayamos perdido nuestra capacidad de amar y dar. Simplemente significa que hemos aprendido a ser más selectivos y a poner límites saludables.
La nueva energía que llega a nuestra vida es como una invitación a respirar con los brazos abiertos, a recibir sin culpa, a dejar que alguien también tenga detalles con nosotros. No nos exige rompernos, no nos pide que demostremos nuestro valor sufriendo, y no nos hace sentir que tenemos que ganarnos las migajas. Al contrario, se siente como una oportunidad para ser cuidados, para ser escuchados y para ser tratados con ternura.
Nuestro animal espiritual es el elefante, que nos pide que descubramos los sentimientos más vulnerables detrás de nuestra rabia y que perdonemos. El elefante nos recuerda que debemos ser dulces con los demás y que no debemos aferrarnos a la rabia. Es un recordatorio de que debemos ser conscientes de nuestros sentimientos y de que debemos aprender a perdonar y a dejar ir.
Los susurros del porqué nos dicen que es hora de confiar en la guía del universo, que es hora de confiar en que todo lo que está sucediendo es para nuestro bien. La energía del universo nos está recordando que debemos confiar en su guía y que debemos aprender a recibir sin culpa. Las letras y los signos zodiacales que se presentan en esta lectura nos dicen que es hora de recibir, de confiar y de dejar que la vida nos traiga lo que necesitamos.
En conclusión, esta lectura de tarot nos recuerda que nuestra capacidad de amar y dar no se ha agotado, sino que ha sido moldeada por nuestras experiencias pasadas. La nueva energía que llega a nuestra vida es como un regalo, una oportunidad para recibir sin culpa y para ser cuidados. Debemos confiar en la guía del universo y aprender a recibir sin culpa. Recuerda que nacimos para ser felices y que lo que creemos lo creamos. ¡Te quiero!