En esta lectura, vamos a explorar qué sucedió con la energía de una persona que se alejó de tu vida y cómo esto ha afectado tu bienestar y perspectiva. La tarotista Gaby nos guía a través de las cartas para entender mejor esta situación y qué podemos aprender de ella.
La lectura comienza con la idea de que hay personas que no nos destruyen de golpe, sino que nos van apagando poco a poco con detalles pequeños, como una respuesta seca, una ausencia, un cambio de humor o una mirada que nos hace dudar. Esto puede llevar a una conversación que termina dejándonos peor de lo que estábamos. La tarotista nos recuerda que lo más peligroso es que llega un momento en que empezamos a pensar que el problema somos nosotros.
La tarotista nos explica que desde que la persona se alejó, nuestra vida empezó a sentirse diferente. Tal vez todavía duela, pero también hay algo que no podemos negar: respiramos mejor, pensamos mejor, dormimos mejor y poco a poco volvemos a ser nosotros mismos. Esto nos lleva a entender que la relación o conexión con esa persona nos estaba quitando la paz poco a poco.
La tarotista nos muestra varias cartas que nos ayudan a entender mejor la situación. La primera carta habla de alguien con cabello teñido o mechas superfuertes, colores vivos o un estilo que llama la atención. Esto puede señalar a alguien con una energía creativa, alternativa, intensa o difícil de ignorar. En luz, esta persona puede ser original, atractiva, diferente y con chispa. En sombra, puede ser alguien que necesita atención, que cambia mucho de energía o que usa una imagen fuerte para tapar un desorden interno.
La segunda carta habla de hábitos pocos saludables, como mal descanso, excesos, imposibilidad, drama, pensamientos negativos, adicciones, desorden emocional o relaciones caóticas. Esto puede señalar a alguien que convierte nuestra empatía en permiso para seguir igual, y que no podemos rescatar a alguien que todavía no quiere hacerse cargo de sus propios caos.
La tercera carta habla de una mujer importante en esta historia, que puede ser una expareja, amiga, familiar, compañera o rival. Esta persona puede tener una energía femenina muy marcada, y puede representar sensibilidad, intuición, magnetismo, creatividad o emoción. En sombra, puede mostrar drama, dependencia, victimismo, manipulación emocional, celos o necesidad constante de atención.
La tarotista nos recuerda que no tenemos que guardar rencor a la persona que se alejó, sino que debemos observar cómo cambia nuestra energía cuando alguien deja de tener acceso a nosotros. Si dormimos mejor, nos sentimos menos culpables, tenemos más ganas de hacer nuestras cosas y nuestro cuerpo está menos tenso, entonces tenemos la respuesta. A veces, no necesitamos una explicación perfecta, solo necesitamos notar cómo cambia nuestra energía cuando alguien se va.
La tarotista nos da algunos consejos finales, como escribir el decreto "mi energía vuelve a mí" y repetirlo para agarrar el control de nuestra vida. También nos recuerda que podemos desearles bien desde lejos, pero no tenemos que volver a abrir la puerta donde nuestra paz se estaba pagando.
En resumen, esta lectura nos enseña que la energía de la persona que se alejó de nuestra vida puede haber estado afectando nuestro bienestar y perspectiva. Al entender mejor esta situación y las cartas que se nos presentan, podemos aprender a dejar ir y a enfocarnos en nuestra propia energía y bienestar.