En este momento, te invito a conectarte con tu interior, a cerrar los ojos y a respirar profundamente. La lectura de hoy es especial, ya que nos permite explorar lo que está sucediendo en nuestro corazón y en nuestra vida emocional. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cuál es el mensaje que debemos recibir en este momento?
Al inicio de la lectura, se nos pide que nos concentremos y que cerremos los ojos por unos segundos. Esto nos permite alinearnos con nuestra energía interior y recibir el mensaje con amor y positivismo. La primera impresión que se recibe es que el corazón está comenzando a despertar otra vez. Esto puede ser un proceso lento, pero es importante reconocer que estamos saliendo de un estado emocional un poco raro, donde nada nos dolía tanto, pero tampoco nos emocionaba tanto.
Se describe que hemos estado viviendo en un estado emocional un poco raro, donde todo estaba en un volumen bajito. Nada nos dolía tanto, pero tampoco nos emocionaba tanto. Era como una pausa interna, un silencio que nadie notaba por fuera, pero que nosotros sí sentíamos. Las cartas muestran que hemos pasado por una etapa donde aprendimos a mantenerte firme, a pesar de los problemas y las situaciones, y que nos acostumbramos a hacer funcionar, a pensar, a analizar y a resolver, pero no a sentir con profundidad.
Nuestro corazón está pidiendo volver a la vida, no a una vida llena de ruido, ni de intensidad, ni de caos, sino a una vida que nos haga sentir conectados con algo real, algo que nos haga respirar un poco más profundo, algo que nos devuelva ganas, no obligaciones. Es importante reconocer que últimamente pueden estar sucediendo cosas muy curiosas, como pequeñas cosas que nos hacen sentir algo que creíamos perdido.
Se nos dice que una capa emocional está cayendo, una capa que nos poníamos para avanzar, para protegernos, para no volver a sentir tan fuerte. Pero ahora, esa capa ya no nos sirve, nos limita, nos desconecta de nuestra propia verdad. Es importante reconocer que estamos regresando a nosotros mismos, que estamos recuperando sensibilidad, que estamos aprendiendo a sentir de nuevo, no como una máquina, sino como una persona.
La lectura nos dice que hay alguien que despierta nuestra energía otra vez, alguien que nos hace sentir vivo, que nos hace sentir curiosidad, atención, que nos hace sentir una chispa interna que creíamos perdida. No necesariamente es amor, es un despertar, un despertar que nos permite sentir de nuevo, que nos permite conectar con nuestra verdad.
Se nos dice que la energía del pasado ya no nos domina, que ya no nos confunde, que ya no nos engancha. Ahora, podemos ver las cosas con claridad, sin ilusión rota, sin tanta nostalgia. Es importante reconocer que hemos cambiado, que nuestro corazón ya no está dispuesto a repetir lo que drenaba de verdad.
La lectura nos dice que es un mensaje de dejar que las cosas fluyan, de dejar que las cosas sucedan, de vivir la vida, de vivir el día de hoy. No debemos planificar todo el tiempo el futuro, ni estar tristes por el pasado, porque lo único que podemos controlar es el presente. Es importante reconocer que cada segundo que pasa es un segundo que se va perdiendo, que cada segundo es el ayer.
La lectura nos invita a reflexionar sobre nuestra vida, a reconocer que hemos estado viviendo en un estado emocional un poco raro, pero que ahora estamos despertando, que ahora estamos recuperando sensibilidad, que ahora estamos aprendiendo a sentir de nuevo. Es importante reconocer que no debemos tener miedo de volver a sentir, que nuestro corazón ya sabe cuidarse, que ya sabe cuidarse de verdad.
El número 11 es un número que marca un renacer emocional, una puerta de claridad interna. Las letras G, E, C, griega, T, S y M nos dicen que debemos recordar que somos la persona más importante para nosotros mismos, que debemos darnos cuenta de que somos la persona para nosotros mismos, que debemos seguir en el camino de la autoconexión y la autoconciencia.
En conclusión, la lectura de hoy nos dice que nuestro corazón está despertando otra vez, que estamos recuperando sensibilidad, que estamos aprendiendo a sentir de nuevo. Es importante reconocer que no debemos tener miedo de volver a sentir, que nuestro corazón ya sabe cuidarse, que ya sabe cuidarse de verdad. Debemos dejar que las cosas fluyan, debemos dejar que las cosas sucedan, debemos vivir la vida, debemos vivir el día de hoy.